sábado, 4 de febrero de 2012

Esto tiene un nombre: Revolución.

 

La corrupción está tan arraigada socialmente que ni siquiera su propio significado genera interés. No quiero descubrir nada nuevo, desgraciadamente, ni tan siquiera denunciar, esto es baladí, o cuando menos insignificante. Nos da igual la situación económica o que la deuda se denomine per cápita, pública, recesión económica, crisis financiera o atraco a mano armada, hasta nos da igual que haya una situación mala independientemente de su denominación o de su realidad, se trata de que nos han convencido de que este es un problema “global”, con lo que poco mas se puede decir. No se trata de solucionar el “problema”, se trata de que “todos tenemos un problema” ¡esto amigo mío, es insalvable"!, es un problema común y punto, ya llegará el político salvador de turno y listo ¡fuera problema!. Es común y malo será que el tiempo no lo solucione. Hay que recordar: ¡no hay mal que cien años dure!

¡No todos los políticos son malos! Esto me lo decía hace poco un buen amigo. Por que es amigo, le creo, mas bien asiento, me imagino que puede ser cierto y me dejo convencer. Pues no, ningún político es bueno, ningún político es coherente, ningún político merece respeto. ¡El respeto se gana, no con palabras, se gana con hechos! ¿Porqué soy radical en esta afirmación? Por la realidad. ¿Como va a existir un político honesto, no digo solo político, digo persona,  capaz de soportar tan salvaje corrupción sin que al menos se ponga colorado?. Estamos asistiendo impávidos al mayor fraude judicial que se puede dar. Se declara “NO CULPABLE” al mayor prevaricador y delincuente político, en connivencia con el poder judicial, dirigido con impunidad desde los mas altos estamentos políticos, hablo por actualidad de los por ejemplo, 37 imputados en el caso Gürtel, los Camps, Crespo, etc. ¿Hasta dónde puede llegar la inmundicia para salvar “delincuentes”? Hasta el infinito y más allá -que diría el muñeco- hasta el punto de enjuiciar a un juez –Baltasar Garzón- que independientemente de su ideario, que no ideología, no es licito, ni honesto, mucho menos ético, enjuiciar como decía, por “prevaricación” por ordenar escuchas a “presuntos” delincuentes en aras de esclarecer una trama que nos cuesta a todos los Españoles cientos de millones de euros; lo de que nos “cuesta” no es alegórico, si consideramos la alegría de asignación de millones en obra publica asignada a dedo, de la deuda generada por el “altruismo” de la creación de grandes eventos –llámese centros de la cultura, formula 1, o como se quiera enmascarar “la mierda”- para promover la economía, eso si, de las arcas publicas, las de todos, tendremos un ingente capital lo suficientemente elevado para reflotar cualquier país en “estado de recesión” del mundo. No aporto datos. ¡Para qué! Nos daría exactamente igual, tendría el mismo efecto y sería un esfuerzo inane por mi parte.

Hay evidentemente un criterio que tan solo sirve como punto de desunión y sirve a la vez para evitar lo que sin duda sería la mayor revolución de la historia Española, –digo España, pero es aplicable a cualquier país del mundo- esto es entre otras, la posibilidad de ser autónomos o independientes. España particularmente esta imbuida en un dilema de identidad, no porque no sepamos lo que somos o queremos ser, sino porque se están preocupando y mucho de infundir entre todos una crisis identitaria lo suficientemente compleja para evitar que seamos conscientes de lo que realmente somos, no de lo que queremos ser. Me refiero a la independencia regional. No abordaré la implicación económica y política del concepto independencia, me limitaré a la parte social, si es que se puede separar. El dilema, evidentemente el legal. Si formo parte de una comunidad autonómica y acepto las reglas democráticas –yo le llamo convivencia- he de aceptar que me rijo por unas leyes “nacionales” que en este momento, nos guste o no, se llama España. Si yo me voy al paro como consecuencia de la “recesión económica” –léase incompetencia política- al margen de quien distribuya mis emolumentos, estaré cobrando del arca común del estado, de esas arcas que son responsables finales de mis impuestos. Que quiero decir con todo ello, algo muy simple: despójate de ideario político, ponte el mono de trabajo que como individuo te corresponde, niégate a que solucionen por ti los problemas generados por quien has asignado para solucionar –los políticos- y tendrás la capacidad suficiente para convertirte en una bestia revolucionaria que definitivamente sea capaz de dar solución a tus problemas diarios. No hay crisis, hay connivencia con un estándar de poder económico que ha conseguido mas triunfos que todas las invasiones anteriores de Romanos, Fenicios, Cartagineses, Bárbaros, Visigodos o cualquier otra invasión que haya servido para uncir a cualquiera civilización en los anales de la historia. Poderes de facto que con sutileza –o no tanta- nos han dirigido cuan rebaño de ovejas a la actual situación. ¿Como salir de este bucle infinito? ¡Revoluciónate! ¡Indígnate! ¡Sublévate! Llámalo como quieras pero reacciona y decide cuando, quien y como han de dar soluciones, que no respuestas –esto lo hacen a diario en cuanto le ponen un micrófono a un político-  a este mal endémico al que mal llaman “globalización” antes de que sea demasiado tarde para despojarnos del yugo que nos incapacita para evolucionar hacia una sociedad realmente libre y globalizada capaz de hacernos desarrollar tal como somos, HUMANOS.

viernes, 13 de enero de 2012

Empresarios, linces en peligro de extinción.

 

Este post lo iba a engrosar en el anterior “Ecos des-ociedad” pero el tema me provoca muchas sensaciones, impotencia, malestar pero sobre todo pena. He vivido épocas dispares en el mundo industrial, tanto momentos álgidos como su decadencia, recuerdo momentos especialmente duros en el desmantelamiento de los astilleros de Euskalduna, los Grandes Hornos de Sestao, la Babcock & Wilcox. Recuerdo las huelgas generales, aquellas disputas entre los “patronos” y los “obreros” para pedir convenios justos o mejoras sociales, que tenían un cierto cariz entrañable, en los que había momentos difíciles, no cabe duda, pero que también servían para que ambas partes intercambiaran pareceres lo que llevaba –no siempre, claro está- a crear cierta sinergia e incluso me atrevo a decir, que un acercamiento entre las partes que llevaban a un cierto hermanamiento; con determinados matices evidentemente, pero que al fin y al cabo servían como elemento integrador en esa andadura hacia objetivos comunes.

Ahora la situación se esta revertiendo hacia momentos mas propios del año 1900 que a la realidad actual. Ahora no hay empresarios de oficio, hay sicarios creados en universidades cuya doctrina esta basada en la economía, entendiendo esta mas como una herramienta para lograr beneficios basándose en la especulación financiera, que en los principios económicos como tales. Pero al tema, que me desvío.

El vicepresidente primero de la CEOE y presidente, a dejado una “perla” para enmarcar: “las empresas no contratarán si no se abarata el despido”. Hay que ser irresponsable para decir semejante despropósito, mas aún si es una reflexión colectiva de la patronal secundada por los empresarios, me parece mas que un despropósito una afrenta para la sociedad, a la par que un acto de sabotaje a la economía digna de oportunistas sin ideario mas que de empresarios.

Ningún empresario de bien debería presuponer que tendrá un costo elevado por despidos si dirige una empresa con criterio. Mas debería preguntarse porqué despide, porqué le sobra personal. He visto como “jóvenes talentos” ávidos de demostrar su “valía”, han sido colocados como simples “mercenarios” al frente de empresas sin mas objetivo que el de planificar una “limpieza interna” y una vez conseguidos los objetivos establecidos y no siendo tan “necesarios sus servicios, pasar a engrosar las listas del INEM o simplemente relegados a tareas intrascendentes. Esto demuestra que a las empresas se les llena la boca solicitando talento y conocimiento –tan necesarios cuando existe tanta incertidumbre en los mercados- pero solo aplican cambios que alteren el estatus quo de sus dirigentes, negando con esto la posibilidad de cambios reales en sus obsoletas estrategias  Las actuales empresas elaboran proyectos y presupuestos en base a criterios cuya premisa es, el incremento de ventas y reducción de costos, por inercia, porque es lo que se espera que se haga. Han de justificar que son los mas duros y capaces así que afilan sus lapiceros y hacen lo que cualquier niño de parvulario alcanzaría a hacer: Incremento de ventas 10% y reducción del gasto respecto del anterior ejercicio.

Esto traducido a su realidad significa: No habrá agendas, bolígrafos y similares que comercialmente no aportan nada. En la parte de suministros energéticos -incapaces de plantear negociaciones y pactos con los suministradores y el estado- este año el aire acondicionado se pondrá en días alternos o en días de temperatura extrema exclusivamente, los comerciales usarán el transporte publico y no habrá agua caliente para uso común. Las materias primas se negociaran con los proveedores porque es necesario lograr una reducción del 3%, claro que los proveedores –empresarios también- han tenido que hacer lo propio con lo cual el problema se externaliza y agrava, amén de que los “sufridos” proveedores le enseñan el dedo corazón al sufrido director de “compras”.  La partida de servicios se externalizaran y se hará un contrato al mejor postor –esto hará reverdecer otro mal endémico- los transportes de mercancías, por ejemplo, los terminarán realizando desde alguna empresa de dudosa entidad en la que el 80% de los trabajadores serán probablemente inmigrantes cuyas condiciones de trabajo evitaré exponer.

Aquí se llega al punto en el que se aísla la partida que mas problemas y quebraderos de cabeza genera y en la que las ideas se desvanecen dando paso a la viagra del impotente, EL PERSONAL. Es aquí donde comienza el ser o no ser de una empresa, aquí se demuestra si la gestión realizada en años anteriores estaba basada en un criterio acertado y la visión a sido la adecuada a la capacidad de la empresa y del gestor, o simplemente navegaba por inercia.

Lo que se hace:

Gastos de personal 3.000.000, al gestor la cabeza le da vueltas, comienzan las nauseas, la angustia, una situación que le comienza a superar antes de afrontarla, en esa tesitura tomamos el camino del medio y¡zas! comienza la elucubración: ¿Cuanto personal tenemos? ¿Cuantos almacenes y/o delegaciones? ¡Quiero un listado por centros, departamentos! lo quiero con edades, antigüedad, salario, productividades, absentismo y foto si es preciso del sujeto. ¿Cuantas delegaciones, dices? ¡Haber dame el listado de los trabajadores de cada centro! ¿Cuanto personal dices que hay en fabricación? Dame la productividad mensual por operario… Aquí es cuando aparece su filón particular. Es evidente que las circunstancias cambian y que evidentemente si el criterio del gestor se basa en los objetivos anuales y ha dejado de lado la meta a largo plazo de su empresa tiene un problema, mejor dicho el personal de su empresa tiene un problema.

Es frecuente contratar altos directivos para romper la dinámica de la empresa, como comenté anteriormente, sobre todo en las grandes empresas, cuando las cosas van mal, lo propio es descabezar la empresa desde arriba, cambiar el cuadro de dirección para que le de nuevos aires y “desenquistar” determinadas situaciones que se han ido descontrolando con los años. El primer problema a saber, toda mejora requiere cambios drásticos, pero no funciona el descabezar radicalmente para cambiar, muy habitual en los nuevos directivos. Segundo problema, para tomar acciones adecuadas es preciso ser consciente de realidades que en un primer momento puede ser adecuado analizar en los despachos, pero que requiere que se analicen “a pie de maquina”. Otro problema serio es la inmediatez de resultados, se le exige que en apenas unos meses solventen de un plumazo males que no han sido considerados anteriormente por la misma circunstancia que tratan de solucionar, es decir, no había visión, metas ni objetivos a largo plazo y sin establecerlos a corto plazo y consolidarlos a largo en consenso es pegarse dos veces con la misma farola, se sabe que la farola está ahí pero no se levanta la cabeza al llegar a su altura y vuelves a golpearte con ella.

Señores empresarios, no se debe perder la objetividad si las ideas y el buen criterio no fluye. El mal no es tener una empresa sobredimensionada en recursos ahora, el mal es que no han hecho su trabajo adecuadamente y se han imbuido en una dinámica probablemente que les sobrepasa. Han llegado las vacas flacas y hasta las opulentas cenas con “regalo” son casi una quimera. Ya no se vende por “inercia”, ahora hay que “trabajarse” las ventas, no engatusando paladares o deslumbrando con regalos, definitivamente ha llegado el tiempo de trabajar con honestidad y criterio, desde la perspectiva que una empresa, un negocio, debe significar algo mas que un yate en un varadero o un enriquecimiento fulgurante. Debe ser un medio para alcanzar un fin perdurable en el tiempo, cambiante, capaz de adaptarse a las situaciones cambiantes al mismo ritmo que la sociedad es capaz de asimilar y en los casos de estancamiento: innovación. I+D+i = Inversión, para evolucionar. Diseño, para adaptarse no solo a cubrir necesidades sino a beneficiar el entorno. Ideas, para poner en practica los dos pasos anteriores.

El abaratamiento del despido es una medida soez, carece de fundamento real como herramienta de creación de empleo, su resultado la  precariedad.

domingo, 8 de enero de 2012

Horario anti-crisis.

 

Ahora las medidas anti-crisis están de moda. Uno se levanta una buena mañana y como si de hongos se tratara ¡zas! noticia de un nuevo paquete anti-crisis, lo malo no es que crezcan este tipo de noticias como una plaga, lo malo es ser participes de esta farsa, porque sin duda las ideas revolucionarias para sacarnos de este socavón, no vendrán ni de ideas floridas, ni de recortes sociales, ni de ajustes disparatados cuyo único fin es la de dar de comer a esa fiera que anda suelta llamada mercado y que precisamente es el origen de los males, aún con todo, se empeñan en idear jergas que la mayoría de nosotros no entendemos, pero que parece nos gusta oír, memeces que prometen y que lo mas que pasará es que seremos los mismos con los mismos problemas pero eso si, con menos derechos.

Llegados a este punto me queda el aplauso, si, aplaudo a nuestros avispados políticos, empresarios, financieros y a todos aquellos especímenes que están aprovechando lo peculiar, que no extraordinario, para vendernos con lazos rojos una represión social y una regresión de derechos sociales sin precedente amparados por la crisis. Pero no aplaudo por que crea que lo hacen bien, aplaudo porque están consiguiendo sus objetivos y además el apoyo social necesario para realizarlos ¡todo un merito! En lugar de que las calles ardan de rebeldía, las están llenando de consumistas. ¡Bravo!.

No sé los años de disputa –que no lucha, es cierto- llevan los trabajadores del sector del comercio intentando que sus condiciones laborales mejoren, horarios disparatados, exceso de horas, salarios ridículos y un largo numero de peticiones que no enumeraré pero que lo único que perseguían/persiguen es tener unas condiciones laborales medianamente dignas. Desgraciadamente hoy se han retrocedido unas cuantas décadas de derechos laborales, eso si, amparados en el resurgimiento de la economía. Hoy domingo, abren sus puertas los comercios para sacarnos de esta crisis que ya duraba demasiado…..

Podría argumentar un buen numero de datos respecto de la apertura de los comercios en domingo, económicos, culturales, religiosos, pero ahora no lo haré. Me quedaré con la parte social del asunto. No se los demás mortales, pero yo si soy consciente de la falta de recursos y dificultades económicas que muchísimas personas padecemos como como consecuencia de esta “crisis” y lo que menos me esperaba oír es que alguien me incite a gastar, principalmente porque no tengo para gastar.  El discurso y las soluciones no parten de eso, no tengo que gastar mas, primero he de conseguir de donde sacar recursos para poder gastar y amigo es lo que me/nos faltan.

No diré lo que haré, me limitaré a decir lo que no haré. No compraré en domingo, porque estoy viendo al pobre dependiente, que me tendrá que atender esgrimiendo su mejor sonrisa para que yo tenga un día mas para exprimir mi ya maltrecha tarjeta de crédito, que por cierto está mas roja que una bandera comunista, para que haga esa compra de “ultima hora” que con seguridad no necesito, o para echar unas horas al calor del local si hace mal día para pasear.

No estoy de acuerdo que alguien trabaje los domingos porque estoy pisoteando sus mejoras sociales. No hará que se incentive la economía ¿recuerdas? no tengo medios económicos. No generara mas puestos de trabajo, trabajaran mas horas los que están. No facturará mas el negocio fundamentalmente porque es preciso que los clientes gasten ?recuerdas? estoy en paro. El comercio también está en crisis ¿recuerdas? o es una falacia aquello de que las “ventas han caído en picado”, lo que significa que el “gasto” empresarial se incrementa, pocas ventas mas gasto (luz, personal, etc.), esto es de Perogrullo.

¡Pero sobre todo! No compraré en Domingo porque a mi si me importan los derechos y “libertad” (empleo está palabra porque es uno de los argumentos de los “defensores” de la apertura dominical) de los demás.

¿Medidas anti-crisis? Cuando las tengan que las pongan en practica, pero mientras tanto dejen de mearse en mis derechos, dejen de salvarme con mas recortes, dejen de darme soluciones milagrosas porque los seis millones de parados están a la vuelta del INEM, con o sin sus medidas.

Por si no se han percatado el mundo esta sufriendo un cambio, somos siete mil millones de personas, tenemos mas medios para reducir la mano de obra, los mismos recursos terrestres que hace un siglo, somos consumidores compulsivos de lo que no necesitamos. Creo que ha llegado la hora de aportar algo mas que un paquete de ideas obsoletas, ha llegado la hora de tomar las riendas, aportar soluciones adecuadas a la situación actual. Esto hay que hacerlo (sabiendo hacerlo, claro) y hay que hacerlo ya. Si la panacea para sacarnos de esta es incentivar el consumo a pie de barrio, abriendo tiendas de ropa, joyas y perfumes, ¡Sres. políticos! se puede hacer peor pero no es preciso que se empeñen, con el sueldo que les pagamos a uno de ustedes, vivirían al menos cuatro familias sin pasar apuros. ¡Hombre! ¡Ahí hay una medida anti-crisis!

viernes, 2 de diciembre de 2011

Un día sin más.

 

Salgo de la cama, sin apenas gana.

Caliento el café, en un dos por tres,

debajo de la ducha, me lavo me visto,

rutina mezquina de un día de estrés.

Hago la cama, vaya desgana, correa al perro y a dar su paseo.

El premio al perro, para mi el degüello.

La búsqueda llena las horas siguientes, por más que rebusco las horas no lleno.

El paro es cadena de mente, el cuerpo me ata, las ideas mata.

Me subo en un bus, intento en vano dormir mi inquietud,

llego al destino, me bajo, enciendo un cigarro,

camino, penetro en el antro y apenas de un salto me sellan sin tino,

el papel virtual que me da derecho a seguir cobrando,

sobando, el día pasando, la mente amuermando.

¡Que vuelva en tres meses, ¡que mierda!, a mi me lo parece,

que un sello lo cambien por cuatro talegos,

sin darte un mal plan ni un puto trabajo.

Me apeo, me bajo de esta bacanal,

de un mundo amoral en la que un buen plan

es pasar el día sin pena, sin mal.

La noche se acerca, la cena, la idea, la multitarea de un cerebro infame que activa

la mecha que me hace pensar, que este puto día no a valido ná.

Trasnocho, me troncho, me hierven ideas, ahora, ¡que espanto!

las cuatro, ¡a la cama! ¿A qué? A sobar.

Eso quisiera, si dormir pudiera, sin que mis ideas me aparten del fin,

dormir para madrugar, así reanudar un día mas,

en el que el pasear a mi fiel compañero,

es lo mas certero que voy a encontrar.

Ruina de mundo al que este humano insano,

le pide una mano y no le dan ná,

para mi consuelo, me agarro a ese dicho, que quien lo inventara,

seguro no sabe, que ningún mal es consuelo de ná, ni tontos, ni muchos,

que solo es disculpa de quien no tiene mas.

¡Yo tengo un sueño!

 

(¡I have a dream!) Al igual que M. Luther King (¡Yo tengo un sueño!). Mi sueño es mas humilde que el de King, pero sin duda es igual de trascendente que el suyo. Mi sueño es que algún día nos convirtamos en humanos. Me quedo en toda su amplitud en la definición de esta palabra, desprovista naturalmente, de género: Comprensivo, sensible a los infortunios ajenos. Ser humano. Conjunto de todos los hombres. Si unimos las frases se podría obtener una definición identitaria de nuestro pueblo, la humanidad: “Ser humano, comprensivo, sensible a los infortunios ajenos, conjunto de todos los hombres”. ¿Habrá ente en el universo que no envidiara tal condición? ¿Quién no estaría orgulloso de formar parte de un pueblo, empático con sus semejantes sensible a su desdicha y unidos como uno solo? ¿Quien permanecería indiferente ante una especie capaz de convivir unidos para evitar el mal de sus congéneres? Seriamos por fin una raza de poder ilimitado que en lugar de luchar contra si mismos estarían en perfecta sintonía para evitar mal alguno.

Desgraciadamente no somos esa especie. Somos probablemente la única especie que a través de su evolución a involucionado, manteniendo como único carácter idiosincrásico la depredación, eso si, aderezada con el aprendizaje de la sutileza. Somos depredadores tanto de nuestra propia especie como de nuestro entorno, aunque para ello utilizamos artes de enmascaramiento para justificar las tropelías y nuestra arrogancia en aras del desarrollo.

Solo existe un modo de modificar nuestra decadencia, es reinventándonos. Tendremos que rediseñar de nuevo el concepto evolución, nuestra relación con nuestro hábitat, desprendernos de la arrogancia que nos ha ido creando el egoísmo del poder económico, bajar a la biosfera, a las raíces de nuestro ser. Nos hemos elevado a la categoría de Dioses cuando ni siquiera podemos dirigir nuestras pobres vidas. Debemos, desde la humildad, devolver a la tierra lo que le hemos arrebatado a base de decisiones unilaterales llegando al punto de esquilmar recursos y extinguir especies que su único error fue cruzarse en nuestro camino, sin pensar siquiera que tal vez su único propósito en este mundo era colaborar con nuestra propia pervivencia.

Se esta gestando una era incierta y peligrosa de la que la única certeza es que habrá mas destrucción porque la incapacidad de resolución se ha adueñado de todos cuantos deciden nuestro designio, todo por el ansia económica y de poder. Esas son las únicas palabras que entienden los que nos gobiernan, “poder y dinero”,  lo peor no es su ansia por los mismos, es que pretenden alcanzarlos por cualquier medio, sin tener en cuenta si se agotan los recursos, las especies, incluidas la nuestra.

¡Yo tengo un sueño! Amanecerá el día en que el mundo se parará, nos sentaremos, meditaremos y descubriremos que este mundo, no Marte, ni la luna, ni Júpiter, es la que nos alberga y que lo único que precisamos es tomar consciencia de que tan solo somos una parte del hábitat y que no somos mas importantes de lo que son,  las hormigas, las abejas, las plantas o el agua; pero considerando que nuestra capacidad de razonar y crear, nos exige mayor responsabilidad, en definitiva: ¡He tenido un sueño, hemos amanecido humanos!. 

viernes, 25 de noviembre de 2011

Cuando la noticia “amarillea”.

 

La impotencia me llega cada día con noticias de niños que desaparecen, muertes absurdas, juicios eternos a “presuntos”, noticias políticas manipuladas haciendo una campaña encubierta, así las cosas, el hastío se convierte en repugnancia no por la noticia en sí, tanto como el tratamiento que de la misma se hace.

El partidismo de los medios informativos es tan evidente, que el hecho de tratar de justificar lo contrario resulta simplemente, la confirmación de esa realidad.

Ya nadie se puede simplemente sentar en su sillón favorito, delante de la radio, la televisión o un periódico a escuchar, ver o leer una noticia, no, ahora es preciso interpretar la noticia en función de dónde se oiga, vea o lea la misma, fundamentalmente porque ya no se dan noticias, ahora se transmiten fascículos de la “verdad” con grandes “titulares”, dónde probablemente la única verdad sea que hay un titular de la noticia.  

“24 de Enero de 2009 Marta del Castillo, una joven Sevillana de 17 años ha desaparecido” Este titular es veraz, rotundo y absoluto.

Desgraciadamente tres años después, tras innumerables meses de dolor de su familia, millones de euros invertidos en una búsqueda sin resultados, múltiples juicios antagónicos, infructuosas pesquisas policiales, testigos que no lo son tanto,  tan solo queda una verdad. El titular.

El 29 de Octubre de 2011, me he mantenido delante del televisor, viendo un canal que repruebo (Tele 5), perplejo, atónito, cabreado y siento decirlo, expectante. En la pantalla está Rosalía García, madre de “El Cuco”, uno de los “actores” de esta maquiavélica película que sigue tomándole el pelo a la justicia, sentada en el sillón sin que se le vea la cara (por expreso deseo) y cobrando la nada despreciable cifra de 10.000€, a su lado Jordi González (presentador), María Antonia Iglesias (colaboradora) y una abogada cuyo nombre no recuerdo, con el predeterminado objetivo de que dijera en antena lo que no ha dicho a la justicia, esto es, qué le había contado su hijo respecto de la desaparición de Marta. El espectáculo estaba servido, pero la actora, ni conocía el guion ni tenía intención de seguirlo. En esta tesitura, tertulia post-entrevista (mas espectáculo) y a seguir con la portada.

Este ejemplo no es mas que la consecuencia del cambio de color de la noticia, que ha pasado de noticia negra al amarillo, sin otro animo que mantener un guión “rosa” que alimente el share de la cadena, quedándose en anécdota hasta el propio titular de la noticia que sigue siendo “Marta del Castillo sigue sin aparecer y sus “presuntos” asesinos continúan con su burla a la justicia, eternizando el duelo de la familia de Marta”.

No es de extrañar que pasen estas cosas en una cadena cuyo programa invita a su publico a participar con esta oferta: “El programa de Jordi González los sábados por la noche te invita a conocer todos sus entresijos y a disfrutar de una amena velada viviendo en primera persona la televisión. Peleas, enfrentamientos, grandes exclusivas, entrevistas a fondo a grandes invitados…. Así es La Noria y te queremos hacer participe de ello.”

Únicamente he puesto el texto en cursiva para diferenciarlo, la negrita, al igual que el texto es literalmente lo que aparece en la web del programa. Es obvio lo que remarca la negrita, lo que persigue y creo consigue, a tenor de las audiencias que consiguen, a la vez que se han fajado como la “adormidera” social. Creo que si Descartes escribiera hoy su “Discurso del método” no hubiera incluido jamás la frase “Cogito ergo sum”

Tal vez, algún día esta parte de la sociedad que se me antoja involucionista, que mantiene en cartel por su audiencia semejantes despropósitos, recapacite y reaccione considerando la idea de que la calidad informativa y lúdica esta íntimamente relacionada con el nivel cultural de la sociedad. Ahora que la consciencia social comienza a ser evidente, que está despertando del letargo colectivo en el que nos han/hemos sumido.    

El ying y el yang del tabaquismo.

 

Es insoportable comprobar la preocupación repentina por conservar nuestra salud que les ha entrado a políticos y profesionales de la sanidad. De los políticos no me extraña nada porque son una permanente contradicción a la par que hipócritas, de los profesionales de la sanidad esperaba, cuando menos rigor profesional. Esto no es baladí, este mismo mediodía escuchaba en un informativo una noticia respecto de habito de los adolescentes al tabaco. Hablaban de las razones, de que cada vez son mas los adolescentes que fuman, de la cada vez mas temprana edad de los adolescentes, o no tanto, en su inicio del habito de fumar, digo que no tan adolescentes porque sin duda con once años no se es adolescente se es niño.

Ofrecía un telediario la noticia del incremento de adolescentes que fuman y que además cada vez empezaban con mas temprana edad, luego vino la divagación de la noticia con entrevistas a profesionales sanitario y publico de a pie. Como no, salió a colación la ley anti tabaco, petición de su endurecimiento y algo realmente patético, pedir que se sancionara a los padres que fuman en el interior del coche cuando viajen menores dentro, que había que protegerlos ante tan gravísima indefensión, que se tenia que vigilar y perseguir a los infractores, bla, bla, bla…

Primero: Ningún gobierno que se lucre de un producto al que autoriza su venta está legitimado para sancionar su uso. No se pueden aprobar leyes que sancionan al consumidor y que no lo hagan con quien lo distribuye o consiente.

Segundo: La educación es una parte fundamental para conseguir resultados mas eficaces que aprobar leyes sancionadoras. Tal vez sea mas lento pero sin duda es mas eficaz. Si se deja de fumar en espacios CERRADOS públicos, concienciando de que socialmente no es un habito saludable, se fomenta la actividad deportiva en los colegios, se recupera el habito de realizar excursiones didácticas en la naturaleza, esas salidas al monte que sirven además del conocimiento, el medio para inculcar conciencia por el entorno, etc., promover vida sana en definitiva, desde la educación, eso es eficaz.

Tercero: Ya que el gobierno se quiere convertir en adalid de nuestra salud, debería serlo en todas y cada una de las causas que provocan muertes como consecuencia de la ingesta pasiva del veneno que tenemos que tragar de forma directa en determinados trabajos e indirectamente cuando nos tragamos la bazofia de las chimeneas de determinadas industrias que lanzan toneladas ingentes de mierda al aire y que se puede evitar aplicando leyes que se incumplen sistemáticamente por que el costo de evitarlo es elevado. I+D+i para desarrollar sistemas que eviten que se contamine, que a la vez de protegernos del veneno crea puestos de trabajo. No me extiendo mas en este apartado porque si aplico rigor, tendría que escribir varios libros.

Cuarto: Dado que el tabaco es el responsable del 30% de los canceres porque la legislación no se centra en exigir a los fabricantes que publiquen los casi 600 aditivos añadidos al tabaco (aditivos alimentarios, aprobados para su consumo, pero que no se probaron sus consecuencias al quemarlos, es sabido que la combustión cambia las propiedades de las sustancias químicas) y que prohíba añadir aditamentos al mismo.

La calidad de mi salud es inversamente proporcional a la capacidad de los políticos a gestionarla. ¿Te apetece un cigarrito?.